Entrevista: “La pasividad es un desastre absoluto. Yo no abriría el melón del referéndum”

0

Por: Ana Muñoz Barchet

Con una amplia reputación en el campo del Derecho y la Historia, Bruno Aguilera es todo un referente en cuanto a la enseñanza y la educación. Hoy escuchamos su opinión sobre uno de los temas más incandescentes de la política española.

Nacido en Madrid, un 16 de octubre de 1956. Tiene la doble nacionalidad francesa y española, y domina a la perfección varios idiomas entre los que no faltan el inglés y el francés. Se licenció en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid en 1978, con Premio extraordinario en 1980. Ha impartido clases en la Universidad Complutense, de Extremadura, y Rey Juan Carlos de Madrid; además de ser profesor invitado en universidades como L’Università degli Studi di Milano y Paris Est-Créteil. Tiene una copiosa producción en el ámbito de la Historia del Derecho, y ha publicado numerosos artículos de opinión en periódicos de tirada nacional. Profundamente involucrado en la docencia, la educación pública no ha escapado su ojo crítico: ha publicado dos libros proponiendo remedios para volver a un sistema educativo eficaz. Este principio rector, el de la eficacia en la educación, lo desarrolla a rajatabla en sus clases que van dirigidas esencialmente a alumnos de primer curso y doctorado, tal y como describe su blog.

La capacidad del Señor Aguilera para transmitir y comunicar sus ideas de forma clara parece no conocer límites. Hay algo en su discurso que hace que la historia le parezca sencilla hasta al alumno más atragantado, razón de sobra para que las clases estén llenas. Y razón de más para que le preguntemos qué está pasando en Cataluña. ¿Por qué vemos al Gobierno de la Generalitat siete días a la semana en los informativos nacionales?

Con este propósito, le pedimos unos minutos para que nos explique qué es eso que se está cociendo en los pasillos del Parlament. Nos recibe en su despacho, después de un largo día de clases y presumiblemente algún que otro café, y no finaliza la entrevista sin preguntarnos a qué publicación van destinadas sus líneas. Como bien demuestra su interés la docencia es su verdadera vocación, a la que lleva ya dedicados más de 30 años de su vida.

Sabemos que el tema de la educación le toca de cerca. En cuanto a la Ley de Educación catalana, ¿Cuál, en su opinión, ha sido el problema de la aplicación de la ley nacional para que se haya desarrollado la aspiración de crear una ley educativa propia en Cataluña?

“Bueno, el problema de Cataluña es que lleva haciendo caso omiso a la legislación española mucho tiempo, con la pasividad del gobierno español. La LEC es otro ejemplo más. Los niños catalanes deben tener una parte de la educación en español y, no solamente eso sino que algunos, si quieren optar por educarse en castellano tienen constitucionalmente el derecho a hacerlo, cosa que no es respetada por la Generalitat desde hace mucho tiempo. Entonces, es suma y sigue. Constitucionalmente [el gobierno central]tiene todos los elementos y todos instrumentos necesarios para hacer aplicar la ley, pero no lo ha solido hacer hasta ahora porque necesitaba del voto de los nacionalistas catalanes en muchos casos para tener una mayoría, o por toda otra serie de razones. Prácticamente, el tema del independentismo es más un problema de Madrid que de Cataluña porque Madrid no ha hecho los deberes desde hace mucho tiempo. Entonces claro, ahora hacerlos es complicado.”

A: ¿A qué otros campos cree que se extiende esta deficiencia?

B: Ahora mismo tienen en marcha un proceso de desconexión del Estado Español, que parece que ayer se paralizó porque hay todo un debate sobre si lo van a recurrir al Tribunal Constitucional o no, pero está por ver si respetan y obedecen las decisiones de este Tribunal. De momento se ponen el mundo por montera, en fin. Insisto en que el gobierno español tiene los medios para hacerlo, incluso puede suspender la autonomía, y no ha hecho absolutamente nada y ahora, digamos sin gobierno y con toda la inestabilidad que hay, es mucho más complicado.

En concreto, el caso de la conselleria de asuntos exteriores de Raül Romeva, ¿está fuera del marco de la acción exterior de las Comunidades Autónomas?

“Es anticonstitucional cien por cien. Lo que pasa es que los catalanes llevan teniendo embajadas de facto en Europa desde hace muchos años así que, ¿de qué nos extrañamos? ¿de que lo hagan oficial ahora? Los catalanes no podían tener un código civil distinto, y lo tienen, y no ha hecho nada el gobierno central. Ese es el problema, que hay una pasividad absoluta. No hace falta cambiar la ley, ni mandar a la policía, no. Hacer cumplir el ordenamiento jurídico. Y no.”

En base a su conocimiento de la historia, ¿Cuáles son los orígenes del independentismo? ¿Realmente son, tal y como afirman algunos, los catalanes un pueblo ocupado por los españoles a lo largo de la historia?

“Los catalanes siempre han sido peculiares, pero todas las revoluciones que han hecho las han perdido. A partir de 1714 se integraron en Castilla y por cierto no les fue mal, porque empezaron a comercial con América cosa que les estaba prohibido antes, y hay un resurgir manifiesto de la economía catalana en el siglo XVIII paradójicamente cuando se integra en la monarquía castellana, porque entre otras cosas Felipe V quita las aduanas y los catalanes pueden ocupar todo tipo de cargos, cosa que no podían hacer antes. Si es verdad que hay un resurgir del catalanismo en el siglo XIV con la vía romántica, se permite con Alfonso XIII el tema de las mancomunidades y que varias provincias se unan, entonces los catalanes solicitan una mancomunidad y cuando llega la República, eso se traduce en la aparición del primer estatuto de autonomía. Durante la República conocemos lo que se llamaba el Estado Integral, la fórmula de las autonomías que se inventa en la Constitución de 1932. Los catalanes lo primero que hacen es tratar de independizarse por la vía de un golpe de estado, y son reducidos por Alcalá Zamora; y cuando estalla la guerra civil proclaman otra vez la República Catalana. Pero bueno, Companys en este caso, es sumergido por los anarquistas. Cataluña y más concretamente Barcelona son entonces gobernadas por los anarquistas. Cuando pierden la guerra, Franco inicia una política de nacionalismo central español, de centralismo y unificación. Cuando llega la democracia se recupera el proyecto pro autonómico, y Cataluña y País Vasco son los dos primeros territorios históricos que desarrollan una legislación autónoma. Ahí el problema está en el referéndum: cuántos catalanes votaron el referéndum de aprobación de la Constitución de 1978, cuántos votaron en el referéndum del estatuto de autonomía…a partir de ahí hay una especie de indefinición, que es el título VIII de la Constitución de 1978, y esa indefinición es lo que ha provocado que cada vez los nacionalistas en treinta años hayan ido copando más poder y aprovechándose de las minorías del PP y el PSOE, y vendiendo muy caro su apoyo para lograr un gobierno de coalición. Ha llegado un momento en que eso tiene una difícil vuelta atrás.”

Con la situación actual, ¿piensa que la posibilidad de un referéndum o de una modificación de la Constitución es una solución real? ¿O sólo prolongaría el problema? Con respecto a un cambio de la Constitución al federalismo, ¿cómo piensa que el modelo propuesto está relacionado con el federalismo en Estados Unidos?

“En primer lugar, a la pregunta de referéndum o no referéndum; la verdad es que no lo sé. Siempre he sido partidario de que si se hace un referéndum se haga en toda España, porque no veo por qué sólo serían los catalanes. El problema de esto es que si ellos lo hacen, también los harían Vascos, Gallegos, Valencianos…y se produciría un estallido de la nación. En el caso de España no haría referéndum de ningún tipo, aplicaría la ley. Es mi posición, la mía en particular. Además, no se si un referéndum se ganaría o se perdería, estaríamos en jaque. Por ejemplo, los escoceses perdieron el referéndum pero ya están planteando hacer otro más, yo creo que es una vía de poder de hecho que no se cierra nunca, y desde luego, por razones de solidaridad soy partidario de mantener la unidad de España evidentemente. Todo lo demás son discursos que no vienen a cuento.

En cuanto al Estado Federal, aquí está planteado como un estado profundamente descentralizado cuando en EEUU al contrario, está pensado como una especie de agrupación. En algunos temas concretos, los estados crearon un “super estado” fuerte. Esto es en cierto modo un sinsentido, porque algunos partidos políticos están planteando algo que no está nada claro: no sabemos lo que queremos. Quizás sí que habría que hacer alguna modificación del título VIII, pero básicamente creo que no habría que dar cancha a estos movimientos, y sí que metería en la cárcel a Jordi Pujol y todos los líderes que incumplieran la ley, sin ningún tipo de contemplación. Creo que la gente no se levantaría ni mucho menos. Creo que esa pendiente de iniciar o no consultas de referéndum degeneran tarde o temprano en una disgregación del estado que no es deseable.”

Finalmente, ¿cree que la tendencia de España, en un plazo de unos cincuenta años, seguirá siendo la desmembración o la unidad?

“Ahí se cometió un error grave que fue ceder las competencias de educación a las autonomías. Se están creando generaciones de niños que sólo hablan catalán y les han imbuido el nacionalismo desde pequeñitos, no sé cómo resultará esto con el tiempo, salvo que haya una reacción de estas nuevas generaciones contra los padres. Hoy por hoy, la pasividad es un desastre absoluto. Yo no abriría el melón del referéndum.”

Ana Muñoz García,  oriunda de Linares, cursa el segundo año del grado de Relaciones Internacionales en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid .

Desde muy pequeña mostró gran interés en los idiomas y en viajar, lo que la llevó a optar por el terreno de lo internacional. Enamorada también de las letras, especialmente de la filosofía y la política, decidió en 2015 iniciar sus estudios jurídicos.

Las grandes pasiones que para ella suponen la literatura, el aprendizaje, el contacto con otras culturas y sobre todo el periodismo, la impulsaron a colaborar con el periódico El Internacionalista, en el que actualmente la vemos escribir mensualmente.

Imagen obtenida de blog.elespanol.com

  • User Ratings (1 Votes) 10
    Your Rating:
Summary
Awesome

Leave A Reply