La Relación Comercial México-Canadá

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Por: Miguel Ángel Puga Díaz

El 19 de Octubre del año pasado el candidato a Primer Ministro por el Partido Liberal de Canadá Justin Trudeau superó en las urnas a su contraparte del Partido Conservador y Primer Ministro canadiense desde 2006 Stephen Harper. Este cambio en el timón canadiense es prometedor para los intereses mexicanos, ya que desde su campaña Trudeau prometió estrechar la relación bilateral y suspender el requisito de visa para ingresar al país impuesto a los nacionales mexicanos por la administración conservadora.

México puede esperar una mejora general en las relaciones bilaterales, pero sobre todo, debe aprovechar la disposición del nuevo Primer Ministro para incrementar el intercambio económico y consolidar una relación comercial más significativa. En este sentido, vale la pena hacer una revisión de la relación comercial México-Canadá, que hasta antes de la década de 1990, había sido una relación carente de relevancia estratégica, llevada en gran medida a consecuencia de acuerdos logrados con Estados Unidos o con objetivos de cooperación amistosa. No existe un amplio historial de trabajo conjunto anterior a la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), de hecho las relaciones bilaterales comienzan apenas a mediados del siglo XX, específicamente el año de 1944 con el marco de la Segunda Guerra Mundial, siendo el abastecimiento de materias primas y la seguridad regional los enfoques fundamentales.

Sin embargo, a partir de 1994, las relaciones entre los dos Estados norteamericanos entran en una nueva etapa de cooperación impulsada por el TLCAN, dicho tratado representa el esfuerzo más grande hasta la fecha por parte de los gobiernos signatarios de dar forma a la región norteamericana, un acuerdo que ha dado sin lugar a duda muchos frutos, la mayoría de ellos se miden mediante estadísticas o comparaciones comerciales con Estados Unidos, restando importancia al impacto que este ha tenido en el comercio bilateral México-Canadá.

Vale la pena recordar que el TLCAN es el sucesor del Tratado de Libre Comercio que ya sostenían Estados Unidos y Canadá, mismo que se empieza a negociar en 1985 y entra en vigor en 1989. Posteriormente en 1991 el gobierno mexicano, encabezado por Carlos Salinas, comienza negociaciones con los mandatarios Brian Mulroney (Canadá) y George Bush (Estados Unidos) en la ciudad de Toronto para concretar un acuerdo regional que integrará las tres economías en un bloque dinámico de libre comercio, dicho acuerdo se firmó en 1992 y entró en vigor en 1994.

Los objetivos de los gobiernos canadiense y mexicano al firmar el acuerdo no eran muy distintos, ambos buscaban de manera prioritaria mantener la presencia de los productos naciones en el mercado estadounidense y una relación comercial prioritaria con el mercado más grande del mundo. Por otra parte, se pretendía la materialización del creciente multilateralismo internacional al cual los dos Estados habían recurrido como componente de cierta importancia en su  política exterior. Canadá como parte de su estrategia latinoamericana y México como resultado de la apertura económica a raíz del cambio estructural en su sistema económico.

Como resultado del TLCAN, la relación entre México y Canadá pasa de ser meramente amistosa para convertirse en una relación estratégica, el tratado trajo consigo la creación de vínculos comerciales y funcionó como un catalizador de los crecientes esfuerzos de cooperación entre ambos Estados  (Deblock, Benessaieh, & L’Heureaux, 2002).

El comercio entre México y Canadá hasta antes del TLCAN, era poco significativo, las importaciones mexicanas representaban poco más de mil millones de dólares anuales, mientras que el comercio total para el año de 1993 era de 2, 738,209 mil millones de dólares (Secretaría de Economía, 2015), siendo este apenas mayor al comercio total que sostenían, por ejemplo, México y España dos naciones separadas por un océano de distancia. Estas cifras reflejan la poca relevancia que tenía para ambas naciones el intercambio comercial entre ellas, o bien la falta de un mecanismo que agilizara el comercio bilateral.

Los efectos del TLCAN se reflejaron rápidamente,  para el año 2000 el comercio total se había incrementado a 7, 356,564 mil millones de dólares anuales, las exportaciones mexicanas eran ya superiores a los 3 mil millones de dólares, mientras que las importaciones provenientes de Canadá equivalían a más de 4 mil millones de dólares anuales, es decir un aumento del comercio total de más del 100% en un periodo de 7 años. Esto representa un intercambio mayor al que sostenía México con una economía en pleno crecimiento como la de China (Secretaría de Economía, 2015).

El intercambio comercial no solo creció en términos brutos, sino que también se diversificó. Para el año de 1992 los principales productos que México vendía a Canadá eran equipo de transporte en general y maquinaria eléctrica. Por su parte Canadá le vendía a México principalmente productos de origen animal, madera y derivados de madera. Una década después Canadá vendía a México, a parte de los ya mencionados, productos vegetales, químicos, arte y maquinaría de alta tecnología. México por su parte proveía al mercado canadiense de productos alimenticios, tabaco, minerales, productos plásticos, textiles, cemento, instrumentos médicos, musicales, entre otros (Government of Canada, 2015).

Otro aspecto de gran importancia es el de la Inversión Extranjera Directa (IED), un componente esencial para el desarrollo económico. Antes de la entrada en vigor del TLCAN, la IED canadiense en México no superaba los mil millones de dólares, para el 2014 esta representó 13, 046 mil millones de dólares, un crecimiento exponencial. Por otra parte, la IED mexicana en Canadá pasó de ser verdaderamente insignificante –menor a 50 millones de dólares– a significar 884 millones en 2014, cifra que continua siendo muy baja, pero que muestra una mejora considerable (Government of Canada, 2015) .

Finalmente, en lo que respecta al comercio total en el 2014 este representó 20, 759,071 mil millones de dólares (Secretaría de Economía, 2015), lo que constituye un crecimiento del 650% desde la entrada en vigor del TLCAN (Gobierno de Canadá, 2015).

Es evidente que él TLCAN ha revolucionado la relación comercial entre México y Canadá, proveyendo de mecanismos confiables para profundizar el libre cambio de productos, incentivando la IED y materializando una relación estratégica muy provechosa para las dos partes, pero especialmente para México, que encuentra en Canadá a su tercer socio comercial, solo por debajo de EEUU y China.

En este sentido, México debe aprovechar la nueva administración liberal para lograr un mejor posicionamiento político y económico, capitalizando la gran oportunidad que representa el acceso privilegiado a un mercado dinámico y altamente tecnificado como el canadiense, mismo que además cuenta con un avanzado know how. Estos factores deben ser explotados por México para generar crecimiento económico e incentivar el desarrollo, profundizando la relación bilateral e incentivando la cooperación económica y política.

Imagen obtenida de pm.gc.ca

Miguel Ángel Puga Díaz se desempeña como Estudiante de Relaciones Internacionales en el ITESO, apasionado de la política internacional, la diplomacia y los conflictos armados. Vicepresidente de la Sociedad de Alumnos de Relaciones Internacionales y Secretario General Adjunto del Modelo UNITESO 2015.

 

Bibliografía

Deblock, C., Benessaieh, A., & L’Heureaux, M.-P. (2002). Relaciones Económicas entre México y Canadá desde el TLCAN: una persepctiva canadiense. Comercio Exterior, 53-74.

Gobierno de Canadá. (2015). Relaciones entre México y Canadá. Obtenido de Canadá Internacional: http://www.canadainternational.gc.ca/mexico-mexique/canmex.aspx?lang=spa

Government of Canada. (2015). Canadian International Merchandise Trade Database. Obtenido de Statistics Canada: http://www5.statcan.gc.ca/cimt-cicm/section-section?lang=eng&dataTransformation=6&refYr=2005&refMonth=10&freq=12&countryId=874&usaState=0&provId=1&retrieve=Retrieve&save=null&trade=null

Government of Canada. (2015). Foreign Direct Investment Statistics. Obtenido de Foreign Affairs, Trade and Development Canada: http://www.international.gc.ca/economist-economiste/statistics-statistiques/investments-investissements.aspx?lang=eng

Secretaría de Economía. (2015). Información Estadística y Arancelaria. Obtenido de Secretaría de Economía: http://www.economia.gob.mx/comunidad-negocios/comercio-exterior/informacion-estadistica-y-arancelaria

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