El problema de la corrupción no es el fútbol, la FIFA, México o cualquier otro país del mundo. El problema es el ser humano

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Por: Adrián Ixe

De toda la vida me ha gustado el fútbol; ha sido una pasión desde pequeño, como lo ha sido también para millones de mexicanos, bueno, no sólo mexicanos, sino que el fútbol es una pasión que embarga la vida de millones de personas alrededor de todo el planeta. El fútbol me ha dado grandes enseñanzas, me hizo conocer grandes amigos, me enseñó lo que significa trabajar en equipo y me enseñó lo que es sufrir o gozar por un equipo.

A menudo me encuentro con mucha gente en la calle diciendo que el fútbol no tiene importancia, que sólo consiste en 22 tipos detrás de un balón o pateando el mismo. Lo que esas personas no saben, es que este deporte no consiste en 22 tipos persiguiendo un balón. El fútbol no es fácil porque aunque cualquiera patea una pelota, no cualquiera lo puede hacer bien y, además, no cualquiera sabe jugar fútbol.

La gran mayoría de los mexicanos desde pequeños lo practicamos. Por lo menos una vez formamos parte de un equipo, por ejemplo, el de la escuela, el de la colonia o simplemente éramos parte de la reta de nuestra calle. Muchos mexicanos al igual que yo, soñamos alguna vez con ser jugadores profesionales. Me di cuenta que aunque amo el fútbol, no tengo el talento para jugarlo a nivel profesional.

Varios profesores me han dicho que el fútbol no es importante, pero yo creo que se equivocan, el fútbol es importante y no sólo es un juego. Para mí el fútbol es eso que te hace olvidar por un momento tus problemas, es pasión, es amor, es entregar tu tiempo, cariño y dinero a un equipo sabiendo que no tendrás ninguna recompensa, salvo que gane; de ahí en fuera, nuestra vida sigue siendo igual si gana o pierde el equipo de tus amores.

A esos que dicen que el fútbol es sólo un juego y que no es relevante, debo decirles que en realidad es una de las cosas más importantes a nivel mundial. El fútbol es tan importante que a través de los mundiales organizados por la FIFA, el mundo entero se paraliza para ver este torneo.

Es una tristeza que la FIFA esté pasando por una crisis debido a escándalos de corrupción, lo que me parece algo lamentable, pero que es la realidad no sólo de México, sino del mundo entero. Verá usted, cuando Enrique Peña Nieto salió a decir que él no había traído la corrupción y que este fenómeno era un tema “cultural”, todos se lo comieron a críticas indignados, pero creo que tiene razón.

El conflicto de intereses que se ha dado entorno al presidente de México y su familia, es una burla para los mexicanos; pero qué podemos esperar de nuestro máximo gobernante cuando muchos nacionales prefieren pagar mordidas a policías, en trámites, o los estudiantes copiar en exámenes, sobornar a profesores o incluso ciertos niños robándole dinero a sus propias madres.

El tema de la corrupción es un tema muy grave a nivel mundial, no creo que sea sólo de la FIFA o de México. Existe corrupción en todas partes del mundo, en algunos lugares más, en algunos otros menos, pero al final de cuentas existe.

América Latina es una de las regiones más corruptas del planeta y sí, para acabarla de amolar -como se dice coloquialmente en México-, la mayoría de los directivos implicados en los escándalos de corrupción son de Latinoamérica y del Caribe, para ser precisos de la CONCACAF, esa confederación a la que pertenece el fútbol mexicano y en la que hasta cuando pierdes ganas.

Quiero creer que el tema de corrupción en la FIFA se dio porque los países caribeños recibían apoyo de la federación a cambio de sus votos para elegir a Blatter como presidente. A pesar de la corrupción, creo que el fútbol no se mancha, así como lo dijo un día Diego Armando Maradona: el fútbol es el deporte más lindo del planeta, que no les quepa duda; quien se equivoque debe de pagar pero la pelota no se debe de manchar.

Lo que sí me parece impresionante, es que a pesar de los escándalos que involucraban a la FIFA junto con presidentes y directivos de todo el mundo, la asamblea decidiera reelegir a Blatter, lo cual sólo me lleva a una conclusión: todos están tan dentro del lodo de la corrupción, que entre ellos mismos se tienen que ayudar y cubrir.

A final de cuentas, Blatter ha puesto su renuncia como presidente del organismo; es decir, se equivocó y ahora debe de pagar por lo que hizo. Es por esto que coincido con Maradona: el fútbol, la pelota, no se mancha jamás, porque para mí el fútbol es ver a niños emocionados al borde de las lágrimas mientras ven a sus héroes futbolistas jugar; para mí, el fútbol es alentar el deporte en los jóvenes, es una pasión.

Porque para mí, el fútbol es ver a un niño brasileño llorando durante el mundial pasado en los brazos de David Luiz; porque para mí, el fútbol es ver al equipo ganador consolando al equipo perdedor; porque para mí, el fútbol es recordar que, aunque con trampa, Maradona le dio el título a Argentina en 1968 en México, después de derrotar en semifinales con la famosa “mano de Dios” a Inglaterra -esto consolaría al pueblo argentino luego de la pérdida de las islas Malvinas-. Por este tipo de situaciones es que digo que el fútbol no es solamente un deporte.

Me parece que el problema de la corrupción no es el fútbol, la FIFA, México o cualquier otro país del mundo. El problema es el ser humano. A mí no me importan los escándalos de corrupción de la FIFA porque soy de los que quisiera estar en el mundial de Rusia 2018 o en Qatar 2022 y porque como dijera Xavi: para mí, el fútbol son unos chicos siendo felices jugando con un balón.

Imagen obtenida de cdn.rt.com

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