Oceanografía S.A. de C.V. (¿Una visión a futuro?)

0

Por Carlos A. Tornel

Oceanografía S.A de C.V. es una empresa mexicana dedicada a “la prestación de servicios de ingeniería geofísica marina, buceo de saturación, operación de vehículos sumergibles manejados a control remoto, manteniendo a estructuras marinas y construcción de ductos submarinos”[1]. La empresa ha recibido más de 160 licitaciones nacionales e internacionales de PEMEX para proveer servicios de obra pública a la paraestatal PEMEX Explotación y Producción (PEP).

El pasado 28 de febrero se presentó una solicitud de investigación por parte de PEMEX y Citigroup, para revisar contratos falsos con PEMEX, los cuales alcanzan los 50 mil 981 millones de pesos[2]. Este acto de corrupción el cual ha prevalecido durante  tres sexenios distintos, no sólo refleja un problema de transparencia a nivel nacional, sino que puede arrojar una visión bastante sombría para el futuro de la reforma energética en nuestro país.

Más allá de traer a la luz un claro escándalo de corrupción profunda en los esquemas de concesiones de PEMEX, el caso de Oceanografía S.A de C.V. pone en una situación difícil al país que desgraciadamente o muy atinadamente se encuentra en medio de la construcción de legislación secundaria para la reforma energética. La legislación secundaría es un proceso fundamental para instrumentar la creación de un nuevo móldelo energético en el país, el cual abre el mercado de la exploración, explotación, distribución y transmisión de energía, así como el desarrollo de la industria de gas en lutitas (Shale gas y oil) en nuestro país.

El caso de Oceanografía establece dos posibles situaciones que pueden poner en juego el futuro energético de nuestro país. Por un lado refleja el deficiente modelo que ha mantenido PEMEX, similar al caso de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en donde la falta de información clara, concisa y accesible a permitido el incremento de casos de corrupción. Por otro lado, establece un claro aviso al poder legislativo en donde, de no abrir a un mercado regulado que cuente con reglas y lineamentos claros, así como el papel de los actores gubernamentales y no gubernamentales en el proceso, las consecuencias de la reforma energética pueden ser contraproducentes para nuestro país.

La reforma energética prevé la creación de nuevas instancias nacionales y el  fortalecimiento de otras como La Comisión Reguladora de Energía (CRE), la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) y el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE), la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y Protección al Ambiente (ANSIPA) y el Centro Nacional de Control de Gas Natural (CENAGAS). Estas entidades serán las instancias reguladoras encargadas de diseñar y establecer las reglas de competencia en el mercado energético de nuestro país. Por lo que serán de vital importancia en la regulación de explotación, exploración y transportación de los hidrocarburos no convencionales (shale gas y oil) así como en la transmisión y distribución de la electricidad.

El fortalecimiento y creación de estas instancias requiere de el más alto grado de transparencia, así como de rendición de cuentas y acceso a la información, pues sólo de esta forma será posible determinar el funcionamiento de un mercado competitivo y regulado en el cual las empresas estatales tendrán un papel central.

Asegurar una competencia justa en el mercado no quiere decir que la apertura a las empresas nacionales e internacionales al sector energético fomenten los monopolios y la corrupción, sino el desarrollo competitividad y de la obtención y distribución de beneficios para todo el país, sin embargo esto sólo puede suceder si la reforma energética (y las leyes secundarias) contemplan las siguientes características:

  • Determinar los tipos de contratos que se asignarán a las empresas contratistas, con sus limitaciones y alcances definidos de manera clara.
  • Fortalecer a las instancias reguladoras del país, las cuales a su vez deben establecer reglas claras y en un marco de transparencia y acceso a la información riguroso.
  • Determinar las obligaciones de los contratistas de manera exhaustiva.
  • Fomentar la participación de PEMEX y CFE como empresas energéticas competitivas, por medio de la creación de un nuevo modelo fiscal que les permita determinar su rentabilidad, les de autonomía y permita una apertura gradual al mercado.

Por mencionar un ejemplo, actualmente la CFE reporta pérdidas de hasta 15% de la energía producida en fallas técnicas y no técnicas,[3] mientras que el promedio de los países de la OCDE tienen pérdidas de 6% en la red. En este ámbito, la apertura del mercado permitiría desarrollar acciones de mejoramiento, mantenimiento y desarrollo de redes inteligentes, las cuales son fundamentales y necesarias para reducir las pérdidas y permitir un acceso universal a la energía.

En este sentido es importante recalcar que, si bien la reforma energética deja de lado la participación de las energías renovables y el cumplimiento de las metas establecidas en la Ley de Aprovechamiento de Energía Renovable y el Financiamiento para la Transición Energética (LAERFTE) en materia energética (35% de la participación de energías renovables en México para el 2024), así como no hace una vinculación directa con la política climática del país (cumplir con la meta de reducción de emisiones de a Ley General de Cambio Climático del 30% al 2020).

Es de suma importancia que los instrumentos de regulación sean claros y accesibles, no sólo para los desarrolladores y las empresas del estado, sino para la población en general, ya que permitirá evaluar la eficiencia de estas acciones y su costo competitivo ante las energías renovables. Esta apertura permitirá un monitoreo de las acciones desarrolladas en el mercado energético de nuestro país y permitirá a la sociedad exigir el acceso a los beneficios que, de acuerdo a lo establecido en la Reforma Energética son y pertenecen a la nación.

Asegurar el futuro energético de nuestro país requiere de una transición energética. Este proceso es inevitable a largo plazo ya que el costo de los combustibles de origen fósil será cada vez más alto y sus fuentes serán de más difícil acceso. Sin embargo las consecuencias de no implementar un modelo sustentable  en donde las energías renovables y la tecnología limpia jueguen un papel central, puede traer grandes problemáticas para México. Tan sólo el potencial de energías renovables para 2020 es de 50,000 MW, lo que es equivalente al 93.5% de la demanda de electricidad actual en nuestro país. [4] Esto quiere decir que el país podría abastecerse de energía e instalar una capacidad que pudiera satisfacer la demanda de energía eléctrica de México en su totalidad, a partir de energías renovables evitando los costos sociales, ambientales y económicos de la extracción de hidrocarburos a corto plazo.

La oportunidad de crear un mercado accesible y competitivo está en manos del Estado, sin embargo  el no hacerlo puede llevarnos a una situación similar a la que hemos experimentado con Oceanografía, en donde el sector privado se ha aprovechado de las debilidades de las empresas paraestatales y en donde el Estado mismo no ha reconocido los límites de acciones de las empresas.

Si las leyes secundarías no atienden estas preocupaciones, nos encontramos ante el riesgo de abrir a un mercado poco competitivo en donde nuestras industrias no tengan la capacidad de competir y la explotación de recursos energéticos de nuestro país tenga una visión a corto plazo sin  la participación de energías renovables.  No queda más que esperar que el caso de Oceanografía no sea más que una lección aprendida y no el comienzo de una problemática generalizada.


[1] Robles de la Rosa, Leticia: “Oceanografía ganó 50 mil 981 millones de pesos” Periódico Excelcior. 13/03/2014. Disponible en línea en: http://www.excelsior.com.mx/nacional/2014/03/13/948445

[2] Ibídem.

[3] Presentación del Director General de la Comisión Federal de electricidad Enrique Ochoa Reza “Los retos de la CFE ante la Reforma Energética” 13 de Marzo de 2014. Disponible en línea en: http://energiaadebate.com/wp-content/uploads/2014/03/EnriqueOchoaCFE.pdf

[4] Estadísticas e Indicadores del Sector Eléctrico, 2013. Secretaría de Energía. Disponible en línea en: http://egob2.energia.gob.mx/portal/electricidad.html

*iImagen obtenida de: http://fuerza.com.mx/wp-content/uploads/2013/05/PLATAFORMA-PEMEX.jpg

Leave A Reply