Cambio de administración en México: ¿Qué implica para la región?

1

Por: Brenda Martínez

El presidente electo de México, Enrique Peña Nieto, ganó las elecciones del 1 de julio con el 38% de los sufragios, lo que ha marcado el regreso del Partido Revolucionario Institucional (PRI) al poder tras 12 años de gobierno del Partido Acción Nacional (PAN). La victoria de Peña Nieto podría implicar cambios en la región que redirijan la política exterior de México, consolidándolo como potencia emergente.

Históricamente, la política exterior de México se ha caracterizado por la vecindad con los Estados Unidos, socio que representa el 55 por ciento de la inversión extranjera y cerca del 80 por ciento del comercio total[1] mexicano; por lo que con el tiempo ha perdido su preminencia en América Latina. Por otro lado, la relación con el país del norte fue predominante durante los últimos dos sexenios por el tema del narcotráfico, siendo éste uno de los principales factores de desestabilización en la región.

Peña Nieto ha propuesto buscar la diversificación de la política exterior del país, asegurando  que el reto actual de la diplomacia mexicana es recuperar el liderazgo de México en América Latina, cumpliendo con las expectativas regionales.

Dentro de las propuestas que se conocen hasta la fecha sobre la política exterior del presidente electo, destaca  el aprovechamiento del mercado que representan los países emergentes. Esto no necesariamente significa reducir la fuerte dependencia que se tiene con EEUU, pero sí podría ser una puerta que permita al país posicionarse dentro de las economías líderes del futuro.

En este contexto, la primera gira que Peña Nieto hizo como presidente electo fue por Latinoamérica, visitando países como Guatemala, Colombia, Argentina, Brasil, Chile y Perú. Los mandatarios de dichos países recibieron de manos de EPN un plan  para impulsar el desarrollo económico y la cooperación en materia de seguridad en la región[2].

Dadas las circunstancias actuales, quedó pendiente durante este primer encuentro darle prioridad a la agenda de seguridad con Centroamérica, donde el narcotráfico ha adquirido especial importancia al igual que en México.

Por otro lado, en América del Norte se encuentran dos de los socios comerciales más importantes de México debido al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN): Estados Unidos y Canadá.

Algunos de los periódicos más destacados de dichos países han publicado artículos sobre el próximo presidente de México. Un ejemplo es el diario canadiense The Globe and Mail, el cual publicó una entrevista con Peña Nieto donde se le preguntó sobre el papel que podría desempeñar Ottawa en esta nueva administración. El candidato electo señaló que en temas de seguridad, Canadá podría brindar entrenamiento especializado a la policía mexicana.

Adicionalmente, el presidente electo afirmó que debido a que Canadá es el tercer socio comercial de México y una de las catorce economías más grandes del mundo, es necesario reforzar los vínculos que, considera, han sido dejados atrás.

De la misma forma, de acuerdo con el prestigiado periódico, Canadá espera que Peña Nieto logre formar un gobierno libre de corrupción, en donde se incluyan sistemas de cooperación con países más allá de Estados Unidos[3].

Por su parte, el periódico The New York Times de EEUU destacó que los funcionarios estadounidenses temen que el candidato electo pudiera llegar a pactar con los cárteles a pesar de que él mismo ha insistido en que no habrá acuerdo o tregua alguna con el crimen organizado. Asimismo, destacó que los dos países requieren de una estrategia mucho más eficáz en la lucha contra el narcotráfico, en donde Estados Unidos vaya más allá de la cooperación con el ejército[4].

No hay que olvidar que las elecciones de Estados Unidos se encuentran en puerta y que los resultados del próximo 6 de noviembre podrían afectar tanto positiva como negativamente al país. Todo depende de la prioridad que se le dé a México en la política exterior del mandatario que resulte electo y del rol que juegue a futuro la Iniciativa Mérida[5] como método para seguir trabajando en conjunto con el gobierno en temas de combate al crimen organizado.

Hasta ahora ninguno de los candidatos ha proporcionado temas concretos sobre cómo tratará esta cuestión, pero se puede suponer que en caso de que el actual presidente demócrata de Estados Unidos, Barack Obama, gane la elección, el combate al narcotráfico continuará el mismo camino, quizás con nuevas expectativas.

En contraste, si ganara el candidato republicano, Mitt Rommey, la política exterior que mantendrá con México probablemente tomaría un rumbo diferente.

El hecho de que el nuevo presidente de México asuma el cargo semanas antes de que el presidente de Estados Unidos ocupe el cargo -hecho que sucede sólo cada 12 años- representa para el país una posibilidad de modificar y replantear su relación con los Estados Unidos.

Es vital que México precise cómo reposicionar su estrategia de forma que logre aliarse con los países del norte y pueda generar y fortalecer sus intercambios comerciales, tanto con sus vecinos más cercanos como con la región de Asia-Pacífico que se ha consolidado en los últimos años como el “centro de gravedad”[6] de la economía mundial.

Por otro lado, es importante saber quién tendrá a cargo la política exterior del país. A pesar de que  Enrique Peña Nieto aún no ha nombrado a alguien, circulan ya algunos nombres entre los que se encuentran el ex ministro de Hacienda, Pedro Aspe; el ex embajador mexicano en Washington, Jorge Montaño; el actual director de la Organización de Cooperación Económica y Desarrollo (OCDE), José Ángel Gurría; y el Coordinador de Vinculación Internacional de su equipo de transición Emilio Lozoya[7].

Independiente a esto, es necesario que México, ya con presidente electo, defina la relación que quiere establecer con su vecino y principal socio comercial para tener un planteamiento estratégico e integral, sin importar quién gane las próximas elecciones estadounidenses.

El hecho de que Peña Nieto y su equipo busquen diversificar la agenda en la relación con Estados Unidos dejando atrás el énfasis que se le ha dado a los temas de seguridad, definitivamente dará un giro a la política exterior del país. Sin embargo, ¿Qué tan útil resultará este giro? ¿A México le beneficiará darle mayor importancia a las cuestiones económicas y comerciales? Eso está por verse.

Imagen obtenida de noticias.starmedia.com


[1] ProMéxico. 6 de Junio de 2012. http://www.promexico.gob.mx/work/models/promexico/Resource/102/1/images/Estados%20Unidos%20VP.pdf (último acceso: 22 de Septiembre de 2012).

[2] Balderas, Oscar. ADN político. 16 de Septiembre de 2012. http://www.adnpolitico.com/2012/2012/09/16/pena-nieto-arranca-este-lunes-su-primera-gira-internacional (último acceso: 22 de Septiembre de 2012).

[3] Jiménez, Marina. The Globe and Mail. 14 de Julio de 2012. http://www.theglobeandmail.com/news/world/mexicos-new-president-opens-up-about-old-ways-vision-for-future/article4416956/ (último acceso: 19 de Septiembre de 2012).

[4] New York Times. 2 de Julio de 2012. http://www.nytimes.com/2012/07/03/opinion/mexico-elects-a-new-president.html?ref=opinion (último acceso: 19 de Septiembre de 2012).

[5] Acuerdo de cooperación, firmado en 2007, entre Estados Unidos y México, donde Estados Unidos le otorga a México recursos para enfrentar el crimen organizado.

[6] Torres, Mauricio. CNN. 27 de Septiembre de 2012. http://mexico.cnn.com/mundo/2012/09/27/mexico-necesita-definir-que-tipo-de-relacion-quiere-con-eu-carlos-heredia (último acceso: 2012 de Septiembre de 27).

[7] Oppenheimer, Andrés. El País. 23 de Septiembre de 2012. http://internacional.elpais.com/internacional/2012/09/23/actualidad/1348410691_409181.html (último acceso: 23 de Septiembre de 2012).

 

Discussion1 comentario

  1. Son cosas Muy Obvias “COPY PASTE”, no hay análisis, ni perspectiva, ni prospectiva, den de hacer un mayor análisis y aportar algo, que deje a sus lectores analizar lo escrito

Leave A Reply