Los Gigantes Asiáticos

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Por: Carlos Tornel

Mucho se ha hablado de las economías crecientes y el incremento demográfico de los grandes países asiáticos: China e India. Sin embargo, las características de estos países son realmente distintas y su futuro papel a nivel mundial se ha hecho cada vez más relevante en maneras muy distintas. Las características de China e India difieren en muchos aspectos mientras en otros son bastante similares. Con la apertura de China a finales de la década de los setenta y el incremento poblacional de la India, ambos países han arrojado al mundo estadísticas impresionantes junto con una mano de obra barata, una fuerte y constante influencia geopolítica y un sin numero de problemas de índole ambiental, económico y social.

Este panorama plantea una importante cantidad de problemas muy particulares para ambas naciones, como al mismo tiempo arroja predicciones de un futuro tan prometedor como agresivo para estos países como para sus vecinos y el resto del mundo. Un análisis de estos problemas y sus políticas internas probablemente arrojen resultados que sean útiles para tratar de predecir hacia donde se dirigen los gigantes asiáticos.

China e India: El Problema Maltusiano.

Thomas Malthus pronosticó hace casi dos siglos que el problema más importante de la humanidad derivaría inevitablemente de su crecimiento demográfico. Actualmente las personas que siguen la filosofía maltusiana usualmente son consideradas extremistas, sin embargo lo que es cierto es que hoy en día estas predicciones se hacen cada vez más acertadas debido a los crecientes problemas de escasez y falta de distribución de recursos naturales, el consumo desmedido y por supuesto, la creciente población.

Hoy en día, la primera asociación mental que hacemos con las palabras población o crecimiento nos refiere indudablemente a China e India. Desde la década de los años sesenta, las civilizaciones milenarias de China e India ya contaban con más población de la de cualquier país actualmente. A mediados de 1968 la India ya superaba los 520 millones de habitantes mientras que China alcanzaba la sorprendente cantidad de 800 millones.

Este crecimiento es impactante, pero lo es aún más si se analiza desde la perspectiva estadística: Hoy en la India nace un ser humano cada segundo y medio, lo que se traduce en 21 millones de nacimientos al año. Asimismo al año mueren 8 millones de personas, lo que significa que cada año se suman al mundo 13 millones de indios. Si esta tendencia continúa, la población de la India se estabilizaría en aproximadamente 40 años, ascendiendo a la impresionante cantidad de mil ochocientas millones de personas antes de que termine la mitad de este siglo.

China es de igual importancia en sus predicciones demográficas, sin embargo el crecimiento acelerado de la población se detuvo a finales de la década de los setenta, cuando el programa del “Hijo Único” entró en vigor. Al día de hoy se calcula que este programa a evitado el nacimiento de cerca de 350 a 400 millones de personas en el país, es decir, lo equivalente al 25% y 35% de su población, aproximadamente.

Sin embargo las características de China e India a nivel interno son muy distintas. Por un lado la densidad poblacional de China esta centrada en la zona Este del país. El desarrollo económico de esta zona ha centralizado la capacidad comercial y de producción, dejando atrás el desarrollo rural. China es el país con el tercer territorio más grande del mundo, sin embargo las zonas rurales tienen un alto nivel de territorio por habitante lo que indica el incremento de las grandes urbes o “megaciudades” en el país.

La etnia Han representa más del 90% de la población del país, sin embargo las minorías se han incrementado de manera importante en los últimos años, por lo que el cambio dentro del gobierno chino ha buscado incluir a estas minorías para evitar los conflictos internos y al mismo tiempo lograr relaciones más estables y benéficas con sus vecinos.

India cuenta con un territorio igualmente importante, es el séptimo territorio más grande del mundo. A diferencia de China la población se distribuye de manera más uniforme en el suelo indio, sin embargo la concentración poblacional en ciudades como Calcuta, Mumbai y Delhi también han impulsado la migración hacia las grandes ciudades. En un mundo donde la mitad de la población habita en ciudades, China e India componen una parte importante de ese hecho. En la India el 80% de la población es Hindú, el 14 % son musulmanes, 2.4% son cristianos, 2% Sijs y el resto se divide en Budistas y sus derivaciones.

En cuanto a las etnias y problemas internos se refiere, el caso de India es distinto. Las fronteras de la India están en constantes problemas, no sólo con Pakistán su enemigo de facto, sino con Bangladesh y Nepal, ya que ambos son de los países más pobres de Asia y han incrementado la migración de manera importante, asimismo la increíble diversidad de castas en India y las distintas religiones crean un alto grado de inestabilidad social en el país.

Características de la Economía y el Medio Ambiente

La antigua historia de China e India reflejan dos de las culturas más preciadas de la humanidad. Ambas son culturas madre, es decir, culturas que surgieron por sí mismas para más tarde inspirar e influenciar al resto de los asentamientos humanos en su desarrollo cultural y civilizatorio. China por su parte, tiene una historia que va más allá de los 3,000 años en donde la famosa “ruta de la seda” trajo al resto del mundo inventos tan importantes como la brújula, la pólvora y el papel. En la India los asentamientos de los primeros humanos en el valle del Indo trajo y sentó las bases para el desarrollo cultural de prácticamente la mitad del globo. Ambos países han hecho importantes avances en la filosofía, la religión, la espiritualidad e incluso en estrategias de guerra, agricultura y textiles.

En el siglo XX las dos naciones experimentaron eventos de importante trascendencia a nivel nacional e internacional, la separación de la India de sus antiguos colonizadores británicos en 1947 y la revolución comunista en 1949, retomaron los valores de las antiguas tradiciones indias y trajeron siglos de historia feudal y dinástica a su fin en China respectivamente. China por su parte incentivó el desarrollo agrario y la ampliación de sus capacidades por medio del plan nacional conocido como “el gran salto adelante”. Sin embargo este suceso generó políticas de poca incidencia y no consiguió otra cosa que retrasar el desarrollo del país. En las siguientes décadas la explosión demográfica alcanzo niveles muy elevados en la década de los años setenta, cuando Den Xiaoping abrió las puertas del comunismo para incentivar el desarrollo. Sin embargo esta apertura se encontró con un gran obstáculo, el cual aún perdura en la China del siglo XXI: el acceso al mercado libre sin una agenda política libre.

La apertura orientada al mercado de 1978, además de permitir la inversión extranjera en la zona del sureste del país, tuvo lugar una centralización de la agricultura y al mismo tiempo un desarrollo y apertura en materia de producción de bienes y servicios. Las décadas siguientes se caracterizaron por el rápido crecimiento e incremento de la economía y de la población. Las políticas de apertura sirvieron como un incentivo para el resto de los países asiáticos a excepción del Japón, el cual ya se encontraba en un pleno desarrollo económico después de su derrota y sucesiva invasión norteamericana. Se estima que las políticas de apertura en China lograron sacar a más de 400 millones de personas de la extrema pobreza desde 1981 hasta 2001. Así mismo, el crecimiento económico se ha mantenido en un promedio de 9% anual en el caso de China, lo que ha  impulsado el desarrollo de la clase media y por consiguiente una economía de consumo.

India por su parte también se ha centrado en el crecimiento. En 1947 al momento de su independencia el crecimiento anual era de 1% y la expectativa de vida era de 33 años, el día de hoy el crecimiento ronda el 8% anual y la expectativa de vida se encuentra entre los 65 y 70 años. El fortalecimiento de los sectores de industria y servicios han impulsado drásticamente el desarrollo del país, para el 2010,  la clase media se incrementó en un 18% a 21% lo que refiere a las capacidades de la India de generar una movilidad social.

Con respecto al medio ambiente, el desarrollo económico y la creciente población traen consigo inevitablemente, una explotación desmedida de los recursos naturales. Hoy India y China no satisfacen las necesidades de su población al 100%, de ser así la distribución de los recursos necesitaría redirigirse a estos países. En el mundo se produce suficiente comida para alimentar a los 9 mil millones de personas que se espera habiten el planeta para el año 2050, sin embargo la mala distribución de estos recursos así como la falta de la internalización de los costos da las emisiones generadas a través de la producción y transporte de la comida como la carne son uno de los principales problemas.

Retomando el problema maltusiano,  el crecimiento poblacional de Asia, liderado por China y la India serán los principales motores para este desequilibrio del sistema internacional.  El argumento del crecimiento para el desarrollo en estos países, así como la avaricia y el egoísmo de occidente, serán sin duda uno de los principales problemas de las próximas décadas. Sin embargo, existen opciones que evitan que el futuro del mundo se vea tan gris. En la India en el 2011, el 24.5% de su energía se produce a través del aprovechamiento de los bio-combustibles y del aprovechamiento de los residuos.

Asimismo en China se han desarrollado proyectos de energías renovables como el del uso de baterías. En la región de Hebei se estableció el centro de recopilación de energía más grande del mundo con la capacidad de alimentar a 12,000 hogares por una hora en caso de un total apagón. Esta batería alimentada por energía solar y eólica es un paso importante para sustituir el nivel de consumo de gas natural y petróleo del país. Estos son algunos de los ejemplos de riesgos y oportunidades que traen consigo China e India, su desarrollo económico y su control poblacional serán de los temas más importantes para casi todos los temas de la agenda global a lo largo de este siglo.

Imagen obtenida de globedia.com

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