Los dilemas que amenazan la integración europea

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Por: Alejandra Espinosa Mijares

La crisis europea va mas allá de un fondo de rescate para las economías endeudadas de la zona. Plantea un dilema mucho más profundo en cuanto a la re-estructuración de las instituciones y los tratados, y en cuanto al liderazgo y la percepción de ser europeo. Trae consigo una tensión democrática que cuestiona la solidaridad de los países europeos en relación a qué tanto están dispuestos a sacrificar, gastar, ceder y hacer por mantenerse juntos.

La crisis de deuda cuestiona los 60 años de evolución de la Unión Europea y pone en duda la fortaleza y supervivencia del euro, al igual que su conformación de 27 países, sus instituciones, sus políticas y sus líderes. Una historia de tensiones ha reunido a los grandes líderes europeos en torno a un acalorado debate sobre si es posible la integración de más países, si debería existir una política fiscal, su interdependencia económica y, más que nada, sobre la falta de una integración política que pondría sobre la mesa qué tanta soberanía estarían dispuestos a ceder para conformar este bloque. La crisis retoma estas cuestiones y proyecta su importancia al medirlas contra el futuro de la Unión.

La crisis europea se manifiesta a partir de las deudas internas de cada país, la condición frágil de los bancos de la región, el alto nivel de desempleo y el déficit comercial. El caso griego, en específico, se da a partir del gasto masivo y el consumismo, aunados por el incremento salarial y los beneficios gubernamentales que se otorgaron por formar parte de la zona euro. Es importante tomar en cuenta que los países débiles, al formar parte de la zona euro, no tenían la posibilidad de tomar medidas presupuestarias muy estrictas debido a que era muy difícil hacerle frente a los retos internos. La falta de liquidez y de acceso a créditos hubiera afectado la productividad de los mismos. En 2008, cuando se manifestó la crisis financiera global, se hizo presente una mayor falta de liquidez que no logró el apoyo necesario para hacerle frente los déficits comerciales y a las deudas públicas. La crisis actual se ha dado debido al crecimiento del efecto antes comentado y ésta despierta la cuestión sobre la supervivencia del euro.

Preguntarse sobre la supervivencia del euro es una cuestión delicada porque a pesar de las medidas que puedan tomar los líderes europeos, la volatilidad del mercado es un punto clave para su supervivencia. Lo importante aquí es resaltar la capacidad de los líderes políticos para darle esa confianza al mercado. Edward Carr, editor de  noticias internacionales de “The Economist”, plantea que si el Gobierno de Grecia, por ejemplo, quisiera regresar al drachma, la gente, preocupada por la devaluación de sus ahorros, movería su dinero a otro lugar y el sistema bancario griego quebraría. Esto solo no significaría un daño representativo al resto del continente, pero sí si se considera que es posible que llegara a expandirse a países como Italia o España, los cuales están altamente ligados con Alemania, por lo que la decisión griega lograría que colapsara todo el sistema financiero europeo.

Además, la posibilidad de que más países tomaran una decisión similar, podría llevar a la devaluación del resto de las monedas y a quiebras nacionales, ya que todas las exportaciones e importaciones se tendrían que cerrar, lo cual además significaría que no habrían préstamos para las compañías. En pocas palabras, este proceso destruiría la economía europea, ya que no estaría en capacidades de competir con el resto del mundo.

Uno de los factores más importantes y más definitorios es la capacidad y liderazgo político por parte de los líderes europeos. Uno de los conflictos que existe para brindar soluciones a esta problemática se está dando justo por la diferencia entre estos mismos. Alemania plantea que el Banco Central no puede emitir bonos e imprimir dinero, como lo sugiere Francia, porque esto puede llevar a una mayor inflación y no estaría atacando el problema de raíz. Angela Merkel plantea que el problema de la crisis se da a partir de que los líderes europeos no logran reforzar sus políticas macroeconómicas, por lo que es necesario hacer una re-estructuración del sistema europeo en cual se exija disciplina presupuestal que demuestre un balance, un monitoreo en las políticas económicas  e  imponga reglas y sanciones más estrictas, lo cual significaría que los países tendrían que ceder un poco más de su soberanía. La propuesta de “La Dama de Hierro” se ha llevado a cabo, hasta cierto punto, en Grecia e Italia, ya que se han recomendado políticas y medidas a seguir a cambio de la ayuda.

Por el otro lado,  hay quienes plantean que el euro no tiene solución. El autor Jaques Attali, en una entrevista con el editor de ”The Economist”, plantea que la única solución para que sobreviva el euro es una entidad federativa en la cual se tenga que rendir cuentas a un organismo supranacional, pero ¿los países europeos estarán dispuestos a responder ante este organismo?

Para salvar la quiebra griega, los líderes europeos han tomado ciertas medidas. En octubre de 2011, Angela Merkel y Nicolas Sarkosy idearon el plan de rescate “Bloomberg”; en diciembre del mismo año, los líderes aceptaron la creación de una unión fiscal en donde la Unión Europea tuviera la posibilidad de dictaminar sobre los presupuestos nacionales; finalmente, el pasado 20 de febrero del 2012, los líderes europeos aseguraron un segundo plan para sacar a Grecia de la deuda, siempre y cuando lleve a cabo medidas profundas de austeridad y se mantenga bajo condiciones estrictas. Los bancos aceptaron hacerse responsables de parte de las pérdidas y el gobierno griego va a pagar menos intereses por los préstamos.

Las medidas que han tomado los dirigentes de la Unión hacen posible la supervivencia del euro, pero eso no quita que sea un camino largo y difícil para los distintos países.

Una cuestión clave es el crecimiento de las economías europeas, ya que a falta de éste se pueden crear tensiones políticas. El crecimiento si se logra un mercado único y se liberaliza. Un ejemplo fundamental de esto es el sector agropecuario, el cual está altamente protegido por lo que para lograr liberalizarlo son necesarios los esfuerzos y la iniciativa política de los líderes.

Otro reto a largo plazo que es importante son las distintas condiciones de competitividad que existen entre los países de la región, ya que este plantea diferencias comerciales que no se pueden financiar. Por ejemplo, Alemania puede invertir casi 5% de su PIB en el extranjero y Grecia debe pedir prestado casi el 10 % de su PIB para pagar sus importaciones.[1]

Hay que estar concientes que las medidas austeras que están planteando los países fuertes frente a los débiles incitan el descontento social, ya que, como lo hemos visto en el caso griego, las personas no están dispuestas a que sus gobiernos hagan un menor gasto público. Los líderes han aprobado los programas de austeridad y las reformas estructurales a pesar del descontento y las manifestaciones griegas, pero con las próximas elecciones de abril se abre una ventana de duda en cuanto a que los próximos dirigentes sean capaces de llevarlas a cabo y actúen a favor de las presiones europeas, por lo que Grecia sigue representando una debilidad para los demás países.

¿Los líderes europeos serán capaces de luchar en contra del tiempo de los mercados? ¿Lograrán mantener la confianza de éstos así como la cohesión social? ¿Podrán tener el respaldo de todos los países europeos para salir de la crisis? Lo único que podemos esperar es que así sea, porque si no, 60 años de evolución e integración económica irán en retroceso y el sistema económico mundial tendrá que ser reestructurado.

Fuentes

  1. J.R. The Euro Crisis: Mario Blinks. February 8, 2012. The Economist.
  2. Alessi Christopher. The Eurozone in Crisis. February 14, 2012. Council of Foreign Affairs.
  3. Print Edition. Europe and the Euro: A way out of the woods. February 18, 2012. The Economist.
  4. Jones Erik. Merkel is wrong about EU Fiscal Regulation. January 2012. Foreign Affairs.
  5. Feldstein Martin. The failure of the Euro. January-February 2012. Foreign Affairs.
  6. Castle Stepehen. Europe Agrees on New Bailout to help Greece avoid default. February 21, 2012. The New York Times.
  7. Jaques Attali on the euro. The Economist. http://econ.st/ud9Dgv
  8. How to save the euro. The economist.http://econ.st/uhR3AM
  9. Otra “última oportunidad” para Europa .ACM. http://bit.ly/vdX2Fg
  10. Euro ¿Sin salida? Analytica Consultora.http://bit.ly/uTvXQC
  11. One problem, two visions – (Charlemagne blog). The economist. http://econ.st/smRsYn
  12. Cuando el FMI mete la cola – Analytica Consultora. http://bit.ly/un7T33
  13. Sarkozy and Merkel Push for Changes to Europe Treaty – The New York Times. http://nyti.ms/t4MJcB
  14. Europen Union – The New Yor Times. http://nyti.ms/ttnT8R
  15. -David Marsh on the Euro future. http://econ.st/ud9Dgv

[1] Feldstein Martin. The failure of the Euro. January-February 2012. Foreign Affairs.

Imagen obtenida de economistasonline.blogspot.com

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