Somalia: el Infierno en la Tierra

2

Por: Jon Paul Mathias Sigg

Se podría decir que la crisis humanitaria que actualmente prevalece en Somalia es la peor situación por la que podría pasar una población. En ella se juntan varios factores (sequía, hambruna y conflicto armado) que por sí solos causarían una crisis en cualquier país. Sin embargo, y como suele ocurrir en este tipo de casos, los países con más recursos han decidido considerarlo como tema secundario a pesar de su magnitud. En lo que va del nuevo milenio no ha habido una crisis humanitaria a tal escala, y a pesar de que estamos viviendo un empeoramiento de la crisis económica mundial, así como revueltas sociales tanto en los países desarrollados como en Medio Oriente; no es excusa para pasar de largo la delicada realidad somalí.

 Para poner en contexto la situación, debemos considerar algunos de los datos sobre lo que actualmente está ocurriendo en este país. Primero, la ONU estima que entre diez y doce millones de personas están sufriendo de los efectos de la sequía que azota al Cuerno de África, y de estos, la mitad son somalíes que además sufren de hambruna. En otras palabras, entre tres y cuatro millones de somalíes están en peligro de morir por falta de alimentos. Se debe recalcar que, como lo menciona Ed Carr de la Universidad de Carolina del Sur, una sequía no equivale a una hambruna y por lo tanto la situación en Somalia no sólo se debe a la falta de agua. Existen otros factores que han contribuido al empeoramiento de las condiciones de vida.

Segundo, sumado de la hambruna, Somalia ha tenido que lidiar con un conflicto armado por más de dos décadas. Como consecuencia de esta guerra el país ha quedado dividido en tres partes: Somalilandia, Puntlandia y el territorio disputado del sur. De estas tres partes, es el sur el que más ha padecido las consecuencias del conflicto. Actualmente, dicho territorio es disputado entre el “gobierno oficial”; las milicias islámicas conocidas como Al-Shabaab; y  varias tribus y clanes locales. Debido a esta situación la población ha quedado a disposición de caudillos y grupos armados que manejan los recursos según sus intereses. Además, el peligro que implica trabajar dentro del área de afectada impide la distribución de alimentos y medicinas por parte de las organizaciones internacionales.

 Según Charles Kenny de Foreign Policy, en la actualidad rara vez ocurre una hambruna sin motivos políticos. Es decir, la hambruna en Somalia se debe a una acción deliberada por parte de Al-Shabaab en los territorios bajo su control. La acción consiste en impedir el suministro de ayuda humanitaria y así mantener control sobre los recursos y, como consecuencia de esto, del territorio también. Es por esto que miles de personas han huido hacia las fronteras con Kenya y Etiopía en busca refugio. Lo que se puede deducir de estos desplazamientos masivos, es que la población está corriendo del territorio controlado por Al-Shabaab. Otro hecho que corrobora esta afirmación es que más de cien mil personas han arribado a Mogadiscio en las últimas tres semanas en busca de ayuda; hecho por el cual  inició el levantamiento de grandes campos de refugiados en los alrededores de la capital. El 7 de agosto los militantes de Al-Shabaab abandonaron la ciudad, y actualmente se encuentra en manos de las fuerzas del “gobierno oficial” y las fuerzas de mantenimiento de la paz de la Unión Africana (AMISOM por sus siglas en inglés). Es probable que como consecuencia de la retirada de las milicias islámicas lleguen aún más refugiados a la ciudad; a pesar de la escasez de recursos.

 Como se describe, la situación en este país no podría ser peor; sin embargo, ¿dónde esta la comunidad internacional?. Es verdad que la Unión Africana ha mandado 9,000 tropas al país (la gran mayoría de Uganda y Burundi) y que planean mandar otras 10,000. También es cierto que Estados Unidos prometió enviar lo equivalente a 400 millones de dólares en ayuda, y que otros países también han hecho promesas similares. Pero si consideramos que alrededor de cuatro millones de personas sufren de hambruna y que han muerto más de 29,000 niños en los últimos meses; la ayuda que ha prometido enviar la comunidad internacional no bastará. Por lo tanto, y por muy pesimista que suene, es probable que sigan muriendo miles de personas por falta de recursos básicos durante las próximas semanas sin que la comunidad internacional se inmute por lo que está pasando.

 La crisis humanitaria en Somalia es uno de los problemas mundiales que han pasado a segundo plano debido a la situación “precaria” de los países desarrollados. Debo mencionar que a pesar del estado de la economía mundial, ningún país ha tenido que soportar los mismos problemas que Somalia. Por lo tanto, la comunidad internacional debe, ahora más que nunca, redoblar sus esfuerzos por contener la situación. Se debe aprovechar la retirada de Al-Shabaab para enviar más ayuda antes de que se vuelva incontenible el problema (aunque aparenta ya serlo). Los países ricos o desarrollados aún cuentan con grandes cantidades de recursos que pueden repartir, pues la situación económica mundial no justifica nuestra falta de apoyo y ayuda para la gente que más lo necesita.

Discussion2 comentarios

  1. Lo más triste de todo es saber que esta situación no es de ¨ayer¨, ni de ¨antier¨, por lo que dejando fuera la situación precaria que se ha desatado y no se ha estabilizado desde la crisis económica mundial de 2008, la realidad es que si no figuras en la agenda o en los intereses estratégicos de los países a la cabeza de la Arena Internacional no serás ayudado. De hecho, puede ser que el mismo conflicto genere una situación de ¨colchón¨ y equilibrio conveniente (sí equilibrio a partir del desequilibrio o crisis) para la lectura que los países del centro hacen de una geopolítica favorable par sí mismos.

    Ahora, lo que me viene a la mente, es: sólo en este caso o en situaciones similares a la de Somalia, ¿tú harías un llamado a la intervención internacional o cómo justificarías que sea necesario en esta ocasión y no en otras? Tal vez si pudieras citar tres aspectos que creas que legitimen la intervención sería muy enriquecedor para conocerte como autor.
    Gracias Jon

  2. Muy buen artículo, pésima, pésima situación. Ésta cuestión no sólo de agenda económica global, sino de falta de acción por parte de la comunidad internacional que al final (casi irremediablemente) tendría que ser canalizada/mediada por instituciones que dependen de las prioridades de los paises que determinan cómo se mueve la economía resulta fatal: por un lado a uno no le quedan muchas más opciones que bajar la rola de bob marley a través de itunes con una tarjeta de crédito, lo cual no aminora la sensación de impotencia. Y por el otro un pueblo que a no puede esperar, desde una inmovilidad causada por hambre en medio de una violencia históricamente arraigada, y que simplemente está forzado a hacerlo o morir.

    No sé, no soy muy elocuente… Simplemente es demasiado indignante saberse impotente ante una situación tan jodida como ésta, tal vez habría que encontrar maneras de acortar distancias. Debe haber una manera, si alguien la conoce hágala saber.

    Chido Jon Paul

Leave A Reply